miércoles, 30 de noviembre de 2016

Celebraciones religiosas en México en el mes de noviembre.

¿A qué saben los cráneos?

Producto del sincretismo a partir de la conquista española, en México se  recuerda a los muertos de manera única. Aunque es muy agradable el ambiente festivo que rodea a estas fechas, es muy poco conocido el significado de algunos de los elementos más representativos de los altares que, para recibir a los difuntos, se montan tanto en lugares públicos como en las casas, siendo en estas últimas en donde en realidad se lleva a cabo la transmisión de las tradiciones  como una práctica inherente a la familia.

Para poder comprender el simbolismo empleado es necesario hacer referencia a la importancia que la muerte tenía entre los pobladores originarios de Mesoamérica, por ejemplo, los mexicas, sabían que la muerte era parte de una continuidad de la vida y la finalidad última de ésta concepción, Reyes Bello M., (2009), menciona que para ésta civilización la muerte era parte del mantenimiento del orden cósmico vital, en donde se aceptan a Mictlantecuhtli (Dios de la muerte) y a Tezcatlipoca (Dios de la vida).   Leer más.

Ofrenda en la que se puede observar la colocación
de los golletes con las cañas.
En mi infancia veía como algo inútil el uso de unos panes en forma de dona, hechos de una pasta quebradiza como las galletas y cubiertas con un azúcar de un tono de rosa muy intenso, cuando veía que mi abuela las colocaba, pasaba por alto que les colocaba una caña atravesando por el círculo interior, lo único en que ponía atención era en el momento en que ella se descuidaba para ir a darle una buena mordida a ese pan tan vistoso, sin embargo, lo que me impulsaba a hacerlo era en realidad  la travesura, ya que no es muy agradable que digamos ni en textura ni en sabor, cuando ella regresaba volvía a colocar la caña en su lugar al tiempo que gritaba enojada porque alguien había movido las cosas de su lugar. Era obvio que quien lo había hecho llevaría la marca, el azúcar teñida con no se qué pigmentos había hecho su trabajo. Aunque yo siempre negaba haberlo hecho, cualquiera sabría perfectamente quién era el responsable, las cosas cambiaron el día que ella tuvo a bien tomarme de la oreja, y en tono de regaño y plática, explicarme que los antiguos pobladores de la región extraían los restos de sus muertos después de un tiempo de haberlos enterrado y que para recordarlos colocaban sus cráneos clavados en estacas y que entonces con la llegada de los españoles esta forma de venerarlos ya no fue posible, por eso en las ofrendas colocaban las golletes atravesados por una caña. Cuando escuché su historia fue inevitable traer a mi mente ese sabor poco agradable acompañado de trazos de pasta con una solidez heterogénea que tenían los golletes y desde entonces creo que así debe sentirse al morder masticar un cráneo.

Seguramente cada uno de los elementos que integran una ofrenda tiene un significado, sin embargo, la manera en que supe el que corresponde a los golletes es algo que nunca olvidaré y que les comparto con mucha alegría.

Los golletes se pueden conseguir
fácilmente en cualquier mercado.

lunes, 28 de noviembre de 2016

CELEBRACIONES RELIGIOSAS EN LA CIUDAD DE MÉXICO 

Como en ningún otro país, en México se festeja  a la muerte en medio de vistosas ceremonias que son una verdadera explosión de colores y sentimientos.
En la Ciudad de México  también se festeja  a los fieles difuntos y uno de los lugares con mayor tradición y arraigo donde  año con año esta celebración atrae a miles de turistas  es San Andrés Mixquic.
San Andrés Míxquic es uno de los siete pueblos originarios de la delegación Tlahuac,  una de las 16 Delegaciones que conforman la Ciudad de México y que dentro de esta enorme metrópoli aun se conservan  tradiciones de su pasado náhuatl  e hispano como lo es esta celebración. En el  pueblo de Mixquic se prepara días antes de la fecha marcada para celebrar la tradición que marca el regreso de los difuntos a casa para disfrutar de los platillos y bebidas que en vida fueron de su agrado. Mixquic se encuentra en el extremo sudoriental de la Ciudad de México.
Mizquic proviene de la etimología náhuatl “mizquitl” que significa mezquite y de la posposición “c” que funge como locativo el cual se traduce como “en él”, que en conjunto el significado de Mizquic se traduce del náhuatl al español como “En el mezquite” o “Lugar de mezquites” (Flores Cuevas, 2010).
Cada año, durante las festividades del Día de Muertos, Míxquic recibe a miles de turistas mexicanos y extranjeros.
Todos los años  del  1 de noviembre al dos del mismo mes, el pueblo de Mixquic se viste de gala para recibir a los que han Viajado hacia el Mictlan, celebrando así el día de muertos o files difuntos.
El 1 de noviembre con las campanadas de medio día de la parroquia de San Andrés Apóstol se despide a las ánimas de los niños que disfrutaron de todo lo que sus familiares prepararon para recibirlos desde el 31 de octubre, flores blancas juguetes y dulces es tradición colocar para agasajar a los pequeños. Ese mismo día al finalizar el repicar de las campanas se dice llegan las animas de los mayores que son recibidos con platillos y bebidas en la ofrenda que es complementada con la sal flores, agua y veladores para alumbrar el camino a su retorno al mundo de los vivos.
Para el día 2 de noviembre en Mixquic, se preparan para la mayor muestra de misticismo que dentro del distrito federal se puede encontrar durante esta celebración que se da a lo largo y ancho de México, la alumbrada en el panteón que se nutre de los cirios que iluminan las tumbas inundadas de flores e incienso es el clímax de la celebración del día de muertos en Mixquic.
En Míxquic, los eventos relacionados con el Día de Muertos comprenden exhibiciones de danza y teatro, conciertos al aire libre y en el interior del templo de San Andrés Apóstol, proyecciones de cine, al igual que se lleva a cabo el juego de pelota prehispánico, así como recorridos en canoa por los canales de chinamperias, y una gran vendimia popular en las calles del pueblo. En las casas de los habitantes y en los edificios públicos del lugar se montan ofrendas dedicadas a la memoria de los difuntos, que están compuestos de diversas frutas, alimentos, papel picado, cempasúchil y otras flores, pan de muerto, calaveritas de azúcar, velas y otros elementos que son tradicionales de estas devociones. En toda la delegación se observa la misma tradición, que se comparte con los pueblos de Milpa Alta (particularmente San Antonio Tecómitl) y con San Lorenzo Tezonco, en Iztapalapa. En los pueblos de San Nicolás Tetelco y San Juan Ixtayopan se confeccionan tapetes de aserrín para acompañar las ofrendas.

Entre sabores dominados principalmente por el mole, el pan y el dulce; entre los olores de incienso, cera y por supuesto, entre las flores naranjas que, mientras, intensifican su color con la flama de los cirios y las veladora sirven para dar la bienvenida a las almas de los difuntos. Así los mexicanos rendimos culto a nuestros muertos acompañados de música que alegra los corazones de los vivos.
Gracias a que México es un gran mosaico de tradiciones y manifestaciones artísticas, durante estas celebraciones a los muertos lo mismo podemos encontrar solemnidad y burla, que silencio y algarabía, reflejados en la música y en las oraciones. Por si esto pareciera sorprendente, lo será aún más el saber que en San Andrés Mixquic es precisamente su panteón, lo que ha hecho famoso a este pueblo localizado al sur de la Ciudad de México.
En efecto, año con año se dan cita en el camposanto de San Andrés, miles de personas para decorar las tumbas de sus difuntos, las cuales, durante el 1 y 2 de noviembre se visten con flores de cempasúchil, calaveras de azúcar y algunos platillos en honor a los fieles difuntos.
De esta manera, en medio de una gran solemnidad y alegría, los días de celebración a los muertos transcurren en Mixquic para recordarle al mundo que entre los mexicanos, la convivencia con la muerte, es algo común...
 

























Bibliografía.



Publicada 

martes, 22 de noviembre de 2016

CELEBRACIONES RELIGIOSAS EN MÉXICO EN EL MES DE NOVIEMBRE.

En México se cuentan con inumerables celebraciones religiosas, pero las dos más famosas son: el 12 de diciembre, festejando a la Virgen de Guadalupe, y la otra es El Día de Muertos.
El Día de Muertos es una celebración tradicional de origen mesoamericano que honra a los difuntos. Se celebra principalmente los días 1 y 2 de noviembre, aunque en algunos lugares comienza desde el 31 de octubre, coincidiendo con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos. En estas fechas los mexicanos celebramos a nuestros muertos acudiendo a los panteones para adornarlos con flores, y en nuestros hogares colocamos altares, para que las almas queridas abandonen el más allá y vaguen unos cuantos días por el mundo, visitando a su familia, su casa y amigos.  Cuenta la historia y la tradición que ha pasado de boca en boca entre generaciones , que las ánimas llegan en orden a las 12 horas de cada día, a partir del 28 de octubre, y en especial el 1 de noviembre que llegan los difuntos niños o también conocidos como "angelitos" y el 2 los muertos adultos.
El elemento más representativo de la festividad de Día de Muertos, en México son los altares con sus ofrendas, una representación de nuestra visión sobre la muerte, llena de alegoría y de significados.

¿Sabías qué...?

Las tradiciones mexicanas suelen clasificarse en tres:

  1. Indígenas: Encuentran su origen en las culturas mesoamericanas como la Olmeca, Mexica, Maya o Tolteca y actualmente cuentan con festejos, cultos y prácticas que, por su enorme riqueza llaman la atención incluso en el extranjero.
  2. Religiosas: Se desprende del fervor que la población muestra hacia sus creencias en iomágenes y elementos divinos basados principalemnte en los cultos y las ceremonias católicas (peregrinaciones a la Basílica de Guadalupe, a San Juan de los Lagos, Santuario del Santo Niño de Atocha entre otras...).
  3. Populares: Practicadas en la actualidad se encuentran los desfiles para conmemorar fechas relevantes.



Les comparto el siguiente video del programa "Diálogos en Confianza, expresiones de la fe tradiciones y fiestas religiosas", canal 11 








Si no puedes visualizar el video consulta el siguiente vínculo:




Verónica Cortés Rufino

sábado, 19 de noviembre de 2016

DÍA DE MUERTOS EN MÉXICO

Esta festividad es considerada patrimonio intangible de la humanidad por la UNESCO ya que es una muestra de las prácticas y creencias culturales que los grupos indígenas celebran entorno a la muerte, se realizan los últimos días de octubre y los primeros de noviembre en casi todo el país, también se considera como una mezcla de las tradiciones católica y étnicas como producto del encuentro de dos mundos. Las representaciones que se hacen en el día de muertos, son manifestaciones artísticas, es una oportunidad de mostrar la creatividad de poetas, pintores, músicos mexicanos, etc.