lunes, 28 de noviembre de 2016

CELEBRACIONES RELIGIOSAS EN LA CIUDAD DE MÉXICO 

Como en ningún otro país, en México se festeja  a la muerte en medio de vistosas ceremonias que son una verdadera explosión de colores y sentimientos.
En la Ciudad de México  también se festeja  a los fieles difuntos y uno de los lugares con mayor tradición y arraigo donde  año con año esta celebración atrae a miles de turistas  es San Andrés Mixquic.
San Andrés Míxquic es uno de los siete pueblos originarios de la delegación Tlahuac,  una de las 16 Delegaciones que conforman la Ciudad de México y que dentro de esta enorme metrópoli aun se conservan  tradiciones de su pasado náhuatl  e hispano como lo es esta celebración. En el  pueblo de Mixquic se prepara días antes de la fecha marcada para celebrar la tradición que marca el regreso de los difuntos a casa para disfrutar de los platillos y bebidas que en vida fueron de su agrado. Mixquic se encuentra en el extremo sudoriental de la Ciudad de México.
Mizquic proviene de la etimología náhuatl “mizquitl” que significa mezquite y de la posposición “c” que funge como locativo el cual se traduce como “en él”, que en conjunto el significado de Mizquic se traduce del náhuatl al español como “En el mezquite” o “Lugar de mezquites” (Flores Cuevas, 2010).
Cada año, durante las festividades del Día de Muertos, Míxquic recibe a miles de turistas mexicanos y extranjeros.
Todos los años  del  1 de noviembre al dos del mismo mes, el pueblo de Mixquic se viste de gala para recibir a los que han Viajado hacia el Mictlan, celebrando así el día de muertos o files difuntos.
El 1 de noviembre con las campanadas de medio día de la parroquia de San Andrés Apóstol se despide a las ánimas de los niños que disfrutaron de todo lo que sus familiares prepararon para recibirlos desde el 31 de octubre, flores blancas juguetes y dulces es tradición colocar para agasajar a los pequeños. Ese mismo día al finalizar el repicar de las campanas se dice llegan las animas de los mayores que son recibidos con platillos y bebidas en la ofrenda que es complementada con la sal flores, agua y veladores para alumbrar el camino a su retorno al mundo de los vivos.
Para el día 2 de noviembre en Mixquic, se preparan para la mayor muestra de misticismo que dentro del distrito federal se puede encontrar durante esta celebración que se da a lo largo y ancho de México, la alumbrada en el panteón que se nutre de los cirios que iluminan las tumbas inundadas de flores e incienso es el clímax de la celebración del día de muertos en Mixquic.
En Míxquic, los eventos relacionados con el Día de Muertos comprenden exhibiciones de danza y teatro, conciertos al aire libre y en el interior del templo de San Andrés Apóstol, proyecciones de cine, al igual que se lleva a cabo el juego de pelota prehispánico, así como recorridos en canoa por los canales de chinamperias, y una gran vendimia popular en las calles del pueblo. En las casas de los habitantes y en los edificios públicos del lugar se montan ofrendas dedicadas a la memoria de los difuntos, que están compuestos de diversas frutas, alimentos, papel picado, cempasúchil y otras flores, pan de muerto, calaveritas de azúcar, velas y otros elementos que son tradicionales de estas devociones. En toda la delegación se observa la misma tradición, que se comparte con los pueblos de Milpa Alta (particularmente San Antonio Tecómitl) y con San Lorenzo Tezonco, en Iztapalapa. En los pueblos de San Nicolás Tetelco y San Juan Ixtayopan se confeccionan tapetes de aserrín para acompañar las ofrendas.

Entre sabores dominados principalmente por el mole, el pan y el dulce; entre los olores de incienso, cera y por supuesto, entre las flores naranjas que, mientras, intensifican su color con la flama de los cirios y las veladora sirven para dar la bienvenida a las almas de los difuntos. Así los mexicanos rendimos culto a nuestros muertos acompañados de música que alegra los corazones de los vivos.
Gracias a que México es un gran mosaico de tradiciones y manifestaciones artísticas, durante estas celebraciones a los muertos lo mismo podemos encontrar solemnidad y burla, que silencio y algarabía, reflejados en la música y en las oraciones. Por si esto pareciera sorprendente, lo será aún más el saber que en San Andrés Mixquic es precisamente su panteón, lo que ha hecho famoso a este pueblo localizado al sur de la Ciudad de México.
En efecto, año con año se dan cita en el camposanto de San Andrés, miles de personas para decorar las tumbas de sus difuntos, las cuales, durante el 1 y 2 de noviembre se visten con flores de cempasúchil, calaveras de azúcar y algunos platillos en honor a los fieles difuntos.
De esta manera, en medio de una gran solemnidad y alegría, los días de celebración a los muertos transcurren en Mixquic para recordarle al mundo que entre los mexicanos, la convivencia con la muerte, es algo común...
 

























Bibliografía.



Publicada 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario