CELEBRACIONES RELIGIOSAS EN LA
CIUDAD DE MÉXICO
Como en ningún otro país, en
México se festeja a la muerte en medio
de vistosas ceremonias que son una verdadera explosión de colores y
sentimientos.
En la Ciudad de México también se festeja a los fieles difuntos y uno de los lugares
con mayor tradición y arraigo donde año
con año esta celebración atrae a miles de turistas es San Andrés Mixquic.
San Andrés Míxquic es uno de los
siete pueblos originarios de la delegación Tlahuac, una de las 16 Delegaciones que conforman la
Ciudad de México y que dentro de esta enorme metrópoli aun se conservan tradiciones de su pasado náhuatl e hispano como lo es esta celebración. En
el pueblo de Mixquic se prepara días
antes de la fecha marcada para celebrar la tradición que marca el regreso de
los difuntos a casa para disfrutar de los platillos y bebidas que en vida
fueron de su agrado. Mixquic se encuentra en el extremo sudoriental de la Ciudad
de México.
Mizquic proviene de la etimología
náhuatl “mizquitl” que significa mezquite y de la posposición “c” que funge
como locativo el cual se traduce como “en él”, que en conjunto el significado
de Mizquic se traduce del náhuatl al español como “En el mezquite” o “Lugar de
mezquites” (Flores Cuevas, 2010).
Cada año, durante las
festividades del Día de Muertos, Míxquic recibe a miles de turistas mexicanos y
extranjeros.
Todos los años del 1
de noviembre al dos del mismo mes, el pueblo de Mixquic se viste de gala para
recibir a los que han Viajado hacia el Mictlan, celebrando así el día de
muertos o files difuntos.
El 1 de noviembre con las
campanadas de medio día de la parroquia de San Andrés Apóstol se despide a las
ánimas de los niños que disfrutaron de todo lo que sus familiares prepararon
para recibirlos desde el 31 de octubre, flores blancas juguetes y dulces es
tradición colocar para agasajar a los pequeños. Ese mismo día al finalizar el
repicar de las campanas se dice llegan las animas de los mayores que son
recibidos con platillos y bebidas en la ofrenda que es complementada con la sal
flores, agua y veladores para alumbrar el camino a su retorno al mundo de los
vivos.
Para el día 2 de noviembre en
Mixquic, se preparan para la mayor muestra de misticismo que dentro del
distrito federal se puede encontrar durante esta celebración que se da a lo
largo y ancho de México, la alumbrada en el panteón que se nutre de los cirios
que iluminan las tumbas inundadas de flores e incienso es el clímax de la
celebración del día de muertos en Mixquic.
En Míxquic, los eventos
relacionados con el Día de Muertos comprenden exhibiciones de danza y teatro,
conciertos al aire libre y en el interior del templo de San Andrés Apóstol,
proyecciones de cine, al igual que se lleva a cabo el juego de pelota
prehispánico, así como recorridos en canoa por los canales de chinamperias, y
una gran vendimia popular en las calles del pueblo. En las casas de los
habitantes y en los edificios públicos del lugar se montan ofrendas dedicadas a
la memoria de los difuntos, que están compuestos de diversas frutas, alimentos,
papel picado, cempasúchil y otras flores, pan de muerto, calaveritas de azúcar,
velas y otros elementos que son tradicionales de estas devociones. En toda la
delegación se observa la misma tradición, que se comparte con los pueblos de
Milpa Alta (particularmente San Antonio Tecómitl) y con San Lorenzo Tezonco, en
Iztapalapa. En los pueblos de San Nicolás Tetelco y San Juan Ixtayopan se
confeccionan tapetes de aserrín para acompañar las ofrendas.
Entre sabores dominados
principalmente por el mole, el pan y el dulce; entre los olores de incienso,
cera y por supuesto, entre las flores naranjas que, mientras, intensifican su
color con la flama de los cirios y las veladora sirven para dar la bienvenida a
las almas de los difuntos. Así los mexicanos rendimos culto a nuestros muertos
acompañados de música que alegra los corazones de los vivos.
Gracias a que México es un gran
mosaico de tradiciones y manifestaciones artísticas, durante estas
celebraciones a los muertos lo mismo podemos encontrar solemnidad y burla, que
silencio y algarabía, reflejados en la música y en las oraciones. Por si esto
pareciera sorprendente, lo será aún más el saber que en San Andrés Mixquic es
precisamente su panteón, lo que ha hecho famoso a este pueblo localizado al sur
de la Ciudad de México.
En efecto, año con año se dan
cita en el camposanto de San Andrés, miles de personas para decorar las tumbas
de sus difuntos, las cuales, durante el 1 y 2 de noviembre se visten con flores
de cempasúchil, calaveras de azúcar y algunos platillos en honor a los fieles
difuntos.
De esta manera, en medio de una
gran solemnidad y alegría, los días de celebración a los muertos transcurren en
Mixquic para recordarle al mundo que entre los mexicanos, la convivencia con la
muerte, es algo común...

Bibliografía.
https://www.mexicodesconocido.com.mx/culto-a-los-muertos-en-san-andres-mixquic-distrito-federal.html
Publicada


No hay comentarios.:
Publicar un comentario